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Control de gastos en Colombia: por dónde empezar sin Excel eterno

“Tengo que controlar los gastos” es el propósito de enero que se muere en el grupo de WhatsApp del mercado. No falla la voluntad: falla el sistema. En Colombia el dinero se mueve en pesos enteros, quincena, Nequi y un montón de compras chiquitas. Un Excel en dólares o una app que pide el banco no encajan.

Empieza por tres números, no por veinte categorías

Anota solo esto la primera semana:

  1. Qué entra (salario, freelance, mesada).
  2. Qué ya está comprometido (arriendo, servicios, deudas, colegios).
  3. Qué queda para vivir el mes.

Si el 3 es negativo, el control de gastos no es “dejar el café”: es renegociar el 2 o subir el 1. Si es positivo, ahí sí partes el resto: mercado, transporte, ocio, ahorro.

Categorías que sí existen aquí

Olvida “utilities” y “groceries”. Usa nombres que ya dices:

  • Arriendo
  • Mercado
  • Servicios (EPM, Claro, gas)
  • Transporte (TransMilenio, gasolina, Uber)
  • Salud
  • Restaurantes y Rappi
  • Entretenimiento
  • Ropa
  • Deudas
  • Ahorro

Si una categoría no la usas en tres meses, bórrala. El control se pudre cuando hay 40 filas y ninguna te cuenta una historia.

El hormigueo es el presupuesto

En Bogotá o Medellín el gasto invisible no es el arriendo: es el domicilio, el Nequi al amigo, el tinto, el parqueadero. Un control que solo mira transferencias grandes te va a decir que “vas bien” hasta que el 25 no te alcance el mercado.

Regla práctica: todo lo que sale del celular se anota el mismo día. No al viernes. El viernes ya no recuerdas si fueron $12.000 o $27.000.

Quincena, no mes de Hollywood

Muchas apps asumen un sueldo el día 1. Aquí a menudo entra plata el 15 y el 30. Un control honesto pregunta: “¿con esta quincena, qué puedo gastar hasta el próximo pago?” Eso es más útil que un promedio mensual que nunca coincide con tu cuenta.

No conectes el banco “para que sea fácil”

Suena tentador. El costo es una empresa leyendo tus movimientos, un login más que cuidar y, en Colombia, un montón de transferencias que la app clasifica mal (¿ese Nequi fue mercado o deuda?). Anotar a mano o escanear el recibo es más lento el día 1 y más limpio el día 30.

Una revisión de 10 minutos

Cada domingo, o cada día de pago:

  • ¿Qué categoría se pasó?
  • ¿De cuál puedo bajar el resto del mes?
  • ¿Hay un gasto que debería ser su propia línea (gimnasio, Netflix, la cuota)?

Eso es control. No es un dashboard bonito. Es una conversación corta contigo.

Errores típicos en pesos colombianos

  • Mezclar deudas con “gastos del mes”. La cuota es un destino. El saldo de la tarjeta no entra en el pastel de este mes; solo lo que vas a pagar ahora.
  • Usar dólares o decimales. $45.90 no es una empanada. Redondea al peso. Tu cabeza ya piensa en miles.
  • Olvidar los anuales. Soat, matrícula, regalos de diciembre. Parte esos montos en 12 (o en 24 quincenas) y asígnalos cada pago. El 15 de noviembre duele menos.
  • Contar el cupo de crédito como ingreso. No lo es. Es un préstamo con intereses vestido de plástico.

Una plantilla de la primera hora

Abre notas o una app y escribe:

Ingresos quincena: ______
Ya comprometido: ______
Queda: ______
  Mercado:
  Transporte:
  Restaurantes:
  Otros:
  Ahorro:

Si “queda” no da para las cinco líneas, recorta restaurantes y otros antes de tocar arriendo o la deuda mínima. Ese orden evita el teatro de “ahorrar” mientras la cuota se atrasa.

CadaPeso está hecha para ese ritual: pesos colombianos, categorías locales y el recibo con foto si no quieres teclear. El método es tuyo; la app solo quita fricción.